jueves, 6 de septiembre de 2012

LAS CÁBALAS EN EL TEATRO
 BAJO LA ÓPTICA DE PEDRO ALVAN

    La distancia hace de los recuerdos momentos apreciados u odiados, convierte los acontecimientos pasados en añoranzas o en sentimientos que en ocasiones se agolpan en nuestra memoria. Esperar ver a alguien de quien no hemos tenido noticia alguna desde hace tiempo, puede significar inquietud, alegría, dolor, entre la larga lista de emociones que afloran…, hay también quienes simplemente se pierden de vista, “se borran” temporalmente del mapa familiar y afectivo, de tal manera que cuando deciden “salir a la luz” nuevamente, hablamos de “aparecidos”, palabra que por años ha descrito a quienes por alguna razón se ausentan de cosas, casos y personas que aman o que detestan…, sin embargo, la palabra “Aparecidos”, también presta en nuestra Latinoamérica a ciertos celajes, sombras o “aparatos”, como se nombra en nuestro país, que hacen acto de presencia en los lugares y momentos menos esperados, forjando en nuestras creencias, acontecimientos que se alimentan de los miedos de quienes hacen oídos de ellas y luego lengua completa en puentes sempiternos por donde transitan las trasformaciones o mutaciones de un sinfín de puntos de vistas pertenecientes a un colectivo, a una sociedad…, la nuestra hace galas no sólo de dichas historias de aparecidos, sino además de otras relacionadas con las creencias y las supersticiones.  
   
    Ahora bien, en torno al hecho teatral, también se han gestado convicciones que han adquirido un carácter casi místico en la aceptación de muchos…,¡Las Cábalas!, y es que desde que el hombre se halló sólo en la inmensidad del regalo que Dios le dio por hogar, ha tratado de darle sentido a su entorno y los misterios inmersos en lo inexplicable, aquello que quebranta su lógica y paraliza su coherencia.

    Resultó que de las noches del hombre comenzaron a surgir seres nacidos de las sombras y sonidos atemorizantes provenientes de la naturaleza… ¡todo un mundo enigmático que demandaba interpretación¡ por muy sobrehumana o sobrenatural que esta fuese.

    En “Con las Tablas en la Cabeza” hemos desarrollado el tema de las cábalas con Pedro Alvan, un hombre que nació en Caracas en el siglo pasado, actor, espeleólogo, especialista en organización, planificación y logística, docente y montañista; para Alvan las cábalas es el sentir de la gente, cosas que nacen por comentarios que van de boca en boca y que con el devenir del tiempo se convierten en toda una historia a la que se le atribuyen poderes mágicos ¡del más acá y del más allá!.

   Son muchas las cábalas que ruedan dentro del sorprendente mundo del teatro, podemos mencionar el tema relacionado con el de llevar una prenda de vestir amarilla en algún montaje, esto, se trata de algo que “habría de evitarse” a toda costa, dado lo acontecido con Moliere al terminar la obra Médico a Palos para la cual vestía de azafranado. Con su muerte comienza a circular dentro del ámbito teatral que vestirse de ambarino es pavoso, lo que ha redundado que en casi ningún montaje conseguimos a actores vestidos de amarillo; si profundizamos en el tema corroboraremos que el subconsciente colectivo se conecta con cosas que coinciden y pasan por mera casualidad. Explica Alvan, en su cita a nuestro programa, que sentarse en escena con los pies en el aire también es considerado como pavoso, a igual que correr en el escenario.

    Ahora bien, en el orden de las ideas relacionadas al tema de “los aparecidos”, señaló este actor nacido en el siglo pasado, que en líneas generales se trata de muertos o espíritus que predestinan el éxito o no de las funciones, entre los que se pueden mencionar al chino que se ahorcó en la lámpara del teatro nacional, la niña desnuda en las patas del escenario de escena 8 entre otros.

    Para Alvan, de acuerdo con los razonamientos ya planteados vemos que con el teatro ocurre lo que sucede también con las cuevas…, representan para algunos, lugares que causan espanto, sitios en donde habitan energías distintas y que dentro del delgado límite de su mundo y del nuestro logran establecer contacto con nosotros hasta confundirse quizás con las sombras tambaleantes a la luz de las velas, las siluetas furtivas creadas por el parpadear rápido de los ojos, los ruidos inherentes a cada atmósfera o a cada miedo dentro del universo infinito de posibilidades existente en cada una de las mentes sensibles a ello …, por ende no se puede pasar por alto que la creatividad de quienes hacen teatro es inconmensurable y rueda libre a su antojo.

    Señala nuestro montañista invitado que en suma, todas estas hablillas, no son más que creencias que nacen en la sociedad misma y que nos identifican como parte de ella. En Latinoamérica son muchas las anécdotas que han germinado dentro de nuestra cultura, como una forma de recrearse en momentos de la historia en donde no había luz eléctrica o aún no llegaba la radio ni la televisión; lo que explica que unos de los entretenimientos favoritos de la gente fuese conversar largas horas, sentados en las puertas de las casas en noches alumbradas en ocasiones por velas o lámparas de kerosén. ¡Pensemos un poco en el tema de conversación preferido!; pues bien, cuando se agotaban los temas cotidianos del devenir diario, aquellos llenos de fantasmas se hacían presente, en parte también para fomentar el temor en los muchachos y hacer del temor una herramienta de control incluso para definir la hora de llegada a la casa de los jóvenes y la hora de mandarlos a la cama si no querían ser víctimas de algún instante desafortunado lleno de espanto. Eran momentos en los que cualquier movimiento producido por la brisa sobre el vaivén de la candela proyectaban formas en las calles o en alguna pared, invitando a la imaginación de la gente que creaban historias que comenzaron a circular de boca en boca y perduraron hasta nuestros días.

    Alvan asegura que estos cuentos se disfrutan, que son “sabrosos de creer” porque son parte de nuestro gentilicio y que además le dan sabor y diversión a los montajes. Hechas todas estas observaciones no podemos dudar que las artes escénicas son entonces uno de los lugares idóneos para desarrollar miedos y certidumbres como terreno extensivo de nuestra memoria colectiva.

    Pedro Alvan, esta convencido de que esta memoria colectiva en los latinoamericanos esta caracterizada por una “chispa” particular que nos define como pueblos hermanos, de allí que en cualquier parte podamos conseguir innumerables historias que según la región o el país varíen en algo, tales como La Llorona, La Sayona, El Carretón de la Muerte, El Silbón, entre otros. Volviendo al teatro, tenemos que incluso a ciertas obras se les ha atribuido algún tipo de poder paranormal, tal es el caso de Macbeth de Shakespeare, de la cual se dice que quien la protagonice le esperaba ciertos infortunios durante el tiempo de trabajo.

    Para finalizar el programa, Pedro Alván concluye aseverando que ciertamente, y como ya se dijo, las cábalas le dan sabor a los montajes, se trata de un ingrediente necesario dentro de los procesos teatrales a manera de aliviar esos instantes de estrés que siempre se generan debido a la tensión propia del oficio.

    Sigamos pues, esperando “la visita” proveniente del otro lado de la frontera de lo desconocido, aquella que por momentos abre sus puertas para darle paso a algún “aparecido”, que visto desde el balcón retrospectivo de lo ya vivido, llena a los que participamos del teatro, de añoranzas y sentimientos que en ocasiones se agolpan en nuestra memoria.



Lic. Nahir Borges
Especialista Gerencia
de los Procesos Educativos.

domingo, 26 de agosto de 2012

TEATRO PENITENCIARIO

Por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones
todas estas llagas, hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte

demasiado suplicio para que se me borre.

Mario Benedetti




EL  TEATRO  PENITENCIARIO:
EXPERIENCIA DE VIDA DETERMINANTE PARA MIRLA CASTELLANOS


     Como productores y conductores de “Con Las Tablas en la Cabeza”,  nos interesamos en dar a conocer el rol del teatro en la sociedad, ya que pensamos que nuestra profesión, al igual que el deporte, son bastiones fundamentales que aportan grandemente en el desarrollo y crecimiento de la misma, a través de la contribución que cada individuo ofrece dentro de un grupo de trabajo unido en la expresión de un colectivo que tiene muchas cosas que decir.

     En aras de discernir al respecto, hemos abordado el tema con quienes desde la experiencia directa  han hecho de este arte una herramienta mágica y efectiva para la recuperación de las capacidades creativas del hombre en estado de cautiverio, una herramienta para su reeducación que conlleve a su posterior inclusión en positivo a la sociedad a la que pertenece.

     Por ello, compartimos con Mirla Castellanos, docente de las Artes Escénicas egresada del Pedagógico de Caracas quien ha desarrollado su profesión en espacios “No Convencionales”, como Penales y Hospitales, trabajando con poblaciones diferentes, ávidas de abrir mundos de esperanzas mediante el “crear”, “imaginar” e inventar con la libertad que proporciona el pensamiento.
En su afán por asistir con la profesión teatral a los más necesitados, Mirla Castellanos se decidió por “El Teatro Penitenciario”, del cual opina que se debe desarrollar a través de una metodología determinada, para que su efectividad sea contundente.

     La decisión de llevar el teatro tras las rejas la tomó inicialmente como investigación para su Trabajo Especial de Grado en compañía de otras estudiantes de Artes Escénicas; fue así como llegaron al ya clausurado, Internado Judicial de la Planta ubicado en la Urbanización El Paraíso de nuestra ciudad capital.

     Seis años de trabajo la llevaron a asegurar que el teatro les permite  estar activos a este tipo de población, los insta a crear, ya sea a través de la escritura y la elaboración de un texto, o a través de la construcción de diferentes personajes por medio de los cuales cuentan sus historias y se expresan ya sea físicamente o por otras vías, activando sentimientos y sensaciones, como lo es la esperanza.

     En la conversación sostenida con esta mujer de las artes en “Con Las Tablas en la Cabeza”, nos comentó que una vez dentro del Penal ella y su compañera, analizaron el espacio de trabajo y sus condiciones, el contexto planteado concientes de que la realidad del ambiente siempre produce cambios dentro de las estrategias, replanteando los objetivos iniciales e incluso la metodología pensada; situación necesaria para el total entendimiento de los aportes verdaderos que el teatro puede brindar al grupo objetivo; para Castellanos entrar a un penal enarbolando la bandera del Teatro significa incursionar a un mundo desconocido y excitante minado de sorpresas, de atractivos y de necesidades que hay que atender.

     Lo que comenzó como un trabajo de investigación terminó siendo una experiencia que duró seis años, espacio de tiempo que la llevó junto a los procesados a compartir en otros penales, a desarrollar cosas nuevas que se fueron descubriendo con la práctica, y a establecer lazos de compañerismo y amistad cada vez más estrechos en hombres inmersos dentro de ambientes problemáticos, quienes encontraron en el teatro un medio para expresar sus sentimientos y emociones, para recrearse y compartir con sus familiares; seres humanos que finalmente lograron asumir que la vida puede ser distinta, y que es posible la reeducación del individuo a través del teatro, por medio de la autorreflexión que se logra y del auto-conocimiento.

     Acota Castellanos que su labor fue grandemente apoyada por el extinto CONAC, pero que sin embargo el teatro no lo puede todo ya que es necesario para un logro óptimo del individuo, aunar fuerzas, por tratarse de un mundo muy hostil, que requiere ser estudiado minuciosamente para entender las condiciones en las que viven los reclusos…, "¡una población que quiere hacer algo distinto, que necesita nuevas experiencias que les ofrezca la posibilidad de salir del ocio que abunda dentro de las cárceles venezolanas devoradoras de hombres jóvenes que no hacen nada allá dentro diferente a ser maltratados, golpeados, dormir y comer mal, entre otras cosas!"

     Al poco tiempo de trabajo con los reclusos, el ambiente que se logró les permitió compartir no sólo las actividades teatrales, sino también un mundo en el que el desayuno en “familia”, era parte del día a día y del respeto, alimentos que eran preparados por los privados de libertad y que incluía el café respectivo como señal de amistad.

     En palabras de Castellanos, “ser recibido y aceptado por la población penitenciaria no es fácil, primero hay que ganarse la confianza y el respeto, cuando esto se logra, se consigue la colaboración y participación de los interesados, quienes en respuesta a lo que se le ofrece, realizan las actividades, los ejercicios propuestos y las asignaciones acordadas, poniendo en ello gran cariño”.

     Considera esta profesional del teatro que es mejor trabajar con el sexo opuesto, ya que en el caso de las privadas de libertad, por ser mujeres son más competitivas y más difíciles de manejar cuando el facilitador es del mismo sexo.
     Esta mujer asegura que no se debe olvidar que los privados de libertad son humanos pese al delito que han cometido, personas que erraron ante la sociedad, pero que si nos damos la tarea de conocer descubriremos que  a su vez, generalmente también han sido víctimas de otros en su infancia, se trata entonces de personas marcadas por experiencias negativas, hombres y mujeres que han crecido muchas veces en núcleos familiares maltratadores, por lo que se han  acostumbrado a ser juzgados, apartados, señalados y criticados, es por esto que cuando encuentran quien los escuchen saben apreciarlo.

     La experiencia vivida como facilitadora dentro de un penal, le permitió a esta teatrera conocer la variedad de caracteres que existe en la población penitenciaria, siendo que muchos reclusos nunca tuvieron a oportunidad de asistir a un teatro, mientras otros no les interesaba simplemente porque no lo conocían; hombres que suelen sentirse atacados.

     El estudio de este grupo social le permitió a nuestra invitada, detectar la capacidad de observación de la gran mayoría de estos hombres y lo acucioso de sus instintos; por ello estima que la gran estrategia para abordarlos con éxito es “la honestidad por parte de quien va a trabajar con ellos, quitarte la máscara, ser uno mismo; ya que se dan cuenta fácilmente de la mentira, notan rápidamente si les tienes asco, miedo, etc”.

     En cuanto a la enseñanza, considera Mirla Castellanos que es necesario ser muy didáctico, explicarles que es lo que van a hacer y por qué, ya que no se trata de personas que hayan experimentado dentro del teatro anteriormente.

     Después de un año de trabajo, la docente de las Artes Escénicas logró formar un grupo de teatro con estos hombres que se entregaron a lo planteado por sus facilitadoras, unas mujeres que los condujeron hacia el análisis que requiere el trabajo con un texto, logrando que los participantes se conocieran más a sí mismos, partiendo de sus vivencias, de lo propio de cada quien, para la construcción de temas sociales abordados a través de la comedia o de la farsa, evidenciando situaciones puntuales y particulares como la violencia y la tolerancia.

     El trabajo comenzó con un aproximado de 7 hombres, número de integrantes que fue creciendo hasta lograr 15 personas, más tarde al trabajar dentro de los pabellones manejaron más de 50 hombres apegados a las nuevas experiencias vividas.

     En 6 años de trabajo fueron muchos los cambios observados por esta luchadora social quien sigue insistiendo que en “la unión esta la fuerza”, ya que es menester aunar esfuerzos no sólo a través del deporte y el arte sino también apoyado por sector concerniente a la salud y a la alimentación entre otros.

     A partir de esta práctica, Mirla Castellanos se reconoce como una profesional llamada al trabajo teatral en espacios No Convencionales, aquellos en donde existen personas que necesitan más que nunca de una atención directa y especial para comunicarse, expresarse, desahogarse y crecer en lo personal como seres con sentimientos capaces de reflexionar y mejorar en aras de ser útiles…, es esa justamente su vocación…, ¡estar en donde más la necesitan!

     Finalmente Mirla Castellanos cierra su participación en “Con las Tablas en la Cabeza” Afirmando que el trabajo desde las artes para la inclusión y rehabilitación a la sociedad, de quien delinque radica en:

  • La clasificación de los reclusos 
  • Su reeducación
  • Y el posterior seguimiento fuera del penal para ayudarlo a reinsertarse en la sociedad.
     En cuanto a los profesionales que hacen teatro, nuestra compañera de las artes asegura “que no debemos olvidar la función social del teatro”, por ello hace un llamado a quienes han pensado en las artes escénicas fuera de las escuelas y de las salas de teatro, a que experimenten cosas nuevas en espacios olvidados, con poblaciones poco atendidas que no conocen lo maravilloso que es construir sueños encarando las realidades por muy duras que éstas sean.


Lic. Nahir Borges
Especialista en Gerencia
de los Procesos Educativos
  
Realmente no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan solo una palabra aguda
que muerte era tan solo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula.


                                          Mario Benedetti.


jueves, 26 de julio de 2012

EL PERSONAJE 2DA PARTE

  La dimensión sociológica del personaje: Abarca aspectos tales como educación, formación, estudios, profesión, clase social a la que pertenece, militancia política, religión, gustos, aversiones, etc. Estos elementos van directamente ligados al ambiente y al clima en el que se desarrolla la obra


ACTOR: VITO LONARDO.
PERSONAJE: PEÑA
OBRA: MUÑEQUITA LINDA

   La dimensión psicológica: nos remite a aspectos importantes, sobre todo cuando gran parte de los dramas descansan sobre la elaboración psicológica de los personajes y la perfección del detalle sobre la misma. Aquí podemos contemplar: personalidad, temperamento, carácter, patología, vicios,  necesidades internas (NO FÍSICAS) vida moral, vida sexual, inclinaciones, actitudes, rasgos sentimentales, emociones, deseos, rasgos o características de sus pensamientos y comportamientos que pueda derivarse a ello. Estas consideraciones son importantes sobre todo cuando se trata de personajes complejos con marcadas patologías y obsesiones los cuales abundan en el teatro contemporáneo.  

  La dimensión teatral: se refiere a la ubicación del personaje en la obra (¿quién es?, ¿cómo es?) y sus relaciones con los demás personajes, hay relaciones de empatía o rechazo, a veces pueden suceder ambas, de acuerdo a las modificaciones que pueden ocasionar los conflictos. Es importante que el actor determine este tipo de comportamiento para la elaboración del personaje y enfrentarse al resto de ellos. 
  La dimensión teatral plantea miles de interrogantes:
¿Qué decisiones que conducen a un cambio de actitud el personaje?
¿Cuáles son los rasgos o tendencias más sobresalientes?
¿Cuáles son las relaciones de los personajes entre sí?
¿Qué es lo que en la naturaleza de los personajes despierta   antipatía o empatía?
¿Por qué se adoptan determinadas aptitudes?
¿Quién predomina en la obra?




 


ACTOR: VITO LONARDO.
PERSONAJE: PEÑA
OBRA: MUÑEQUITA LINDA

 
 

DIRECCIÓN DE RÓMAN CHALBAUD
ACTOR: VITO LONARDO.
PERSONAJE: PEÑA
OBRA: MUÑEQUITA LINDA


 

Lic. NAHIR BORGES
Especialista en Gerencia
de los Procesos Educativos







  
EL PERSONAJE
  El modo de actuar del sujeto, que los griegos interpretaban bajo el criterio de la mímesis o imitación, como principio generador del arte, se convierte de esta forma, para la tradición teatral de Occidente, en el referente constitutivo más fundamental del personaje dramático. La acción se configura así como el núcleo central del episodio dramático, a la vez que implica, naturalmente, la existencia de sujetos que actúan, sujetos que poseen un carácter, y que adoptan un modo de pensar ante las acciones que ejecutan, eluden o demoran.
  Etimológicamente proviene del latín “persona”, máscara que traduce a su vez la palabra griega que significa “papel”. Recordemos que en el teatro griego, el personaje llevaba una máscara. La persona es la máscara, el actor es el ejecutante y no la encarnación del personaje. Son los personajes quienes originan el  dialogo, y por lo tanto quienes van a transmitir apropiándose del actor, el planteamiento o el discurso de la obra.
  Aristóteles, se refirió al personaje diciendo, que éstos no actúan para imitar caracteres sino que ellos  mismos revisten los caracteres a causa de las acciones.
  En el teatro clásico se dieron a conocer personajes tipos, que se repitieron infinidad de veces y llegaron a convertirse en prototipos de determinadas virtudes y vicios: el parásito, el avaro, el astuto, el viejo ridículo, la criada pícara, el bufón, etc. En cuanto la Comedia del Arte, también conseguimos personajes célebres: Arlequín, Pantaleón, Colombina, y Polichinela.
  Los personajes se definen por sus acciones en los conflictos en que están inmersos, y son sus deseos profundos los elementos guía que nos permiten comprender sus actos. El personaje es tal porque emerge de un conflicto concreto. 
  El teatro occidental va evolucionando y esta concepción cambia cuando el personaje se va a identificar más con el actor que lo encarna y se transforma en una identidad psicológica y moral, igual que  los otros hombres.
  A partir del Renacimiento y hasta el Clasicismo Francés, el personaje tiene su momento más importante ya que en él descansa la obra y es elaborado por el dramaturgo como un conjunto de rasgos psicológicos y morales, tendiendo así hacia lo universal.
  La Ilustración, y sobre todo el Romanticismo, educa al hombre en la idea de que toda experiencia humana, toda vivencia personal, debe conducirse mediante conclusiones lógicas hacia formas de conducta que se justifican por sí mismas. En su tránsito hacia la modernidad, dramaturgos y teóricos del teatro pretenden identificar en el personaje una expresión de inteligencia y de voluntad que supere las exigencias de la fábula, y que al mismo tiempo demuestre cómo el personaje toma conciencia de sí mismo, mediante la reflexión sobre sus propios actos y desde la inmanencia de su propio discurso (monólogo dramático)
  En el personaje post-shakespeareano se revela una forma de ser hacia la que parece conducirse teológicamente toda forma de existir, y los hechos, lejos de ser y de imponerse a la persona como realidades inmutables, se constituyen en expresiones significantes de la voluntad del sujeto. En adelante, el camino hacia la renovación teatral del personaje en el siglo XX está abierto, y todas las cualidades que necesita el sujeto
para su éxito  son ya cualidades existenciales.
  El análisis del personaje es un punto polémico ya que puede ser visto desde diferentes ángulos: el análisis cuatridimensional, el cual abarca los siguientes aspectos:
  - Análisis o dimensión física.
  - Dimensión sociológica.
  - Dimensión psicológica.
  - Dimensión teatral.
 
 
 
 
 
ACTRÍZ: NAHIR BORGES. PERSONAJE: MARGARITA. OBRA: JOAQUINA SÁNCHEZ


ACTRÍZ: NAHIR BORGES (CENTRO). PERSONAJE: MARGARITA. OBRA: JOAQUINA SÁNCHEZ

NAHIR BORGES Y VITO LONARDO. PERSONAJES: MARGARITA Y EL CORREGIDOR.
 OBRA; JOAQUINA SÁNCHEZ


NAHIR BORGES Y VITO LONARDO. PERSONAJES: MARGARITA Y EL CORREGIDOR
OBRA; JOAQUINA SÁNCHEZ



martes, 24 de julio de 2012

FANTOCHADAS

                                
FANTOCHADAS

¡Cuántas veces no hemos escuchado a alguien decir!: “¡No es más que un fantoche!”…, “¿Quién es ese fantoche?”… y otras cosas más. Ahora bien, ¿qué es un fantoche?
Entre los significados de fantoche, podemos conseguir:

DIEGO SADOT Y RUBÉN GIL

1 Muñeco articulado que se mueve por medio de un   cruceta la cual cuelgan unos hilos que van atados a su cuerpo, o bien metiendo la mano en su interior, por debajo del vestido; generalmente se usa en representaciones de teatro infantil o popular. Marioneta, títere.
2 Persona de aspecto ridículo y grotesco.
3 Persona que es considerada insignificante en el aspecto físico o moral.
En este sentido, al buscar algunos sinónimos conseguimos: sustantivo masculino:
1 títere, marioneta.
2 fardón, fantasmón (despectivo), petulante, presuntuoso, figurón, farolero*, farolón.

Ahora bien, en Venezuela, “Fantoches”, hace referencia,  en primera instancia, a un semanario humorístico símbolo de libertad de prensa en el país, dirigido por el reconocido periodista, poeta, cuentista y caricaturista Leoncio Martínez (1.899-1941).

Por otra parte, se trata también de un grupo teatral que nació el 16 de junio de 1979 de la mano de Diego Sadot, quien lo guía a través del teatro de calle…, teatro, social…, de compromiso y esmerada labor  que a lo largo de 33 años ha sembrado en tierra fértil un sinnúmero de buenas semillas. Para Sadot los niños y jóvenes han sido fuente primordial de inspiración, motor impulsador del arte, que revitalizan su trabajo.
 

DIEGO SADOT Y RUBÉN GIL
“Fantoches” de la mano de Sadot, comienza con teatro para adultos, actividades de recreación y animación para niños, con tal impacto que todo esto redundó en la Creación de la Escuela de Artes Fantoches, a través de la cual se beneficiaron diferentes sectores de la capital venezolana, al contar con la posibilidad de realizar talleres además de teatro, de:
Danza nacionalista, danza árabe, flamenco y música.

"Fantoches” se ha caracterizado por realzar la dramaturgia nacional, siendo César Rengifo su mayor inspiración, ya que su fundador, Diego Sadot, considera que este autor criollo resalta en su obra la identidad del venezolano. En este amor por lo nuestro se ha paseado por: La esquina del Miedo, El Vendaval Amarillo, Fantocherías, El Último Vendedor de Ilusiones, entre otras obras.  

RUBÉN GIL Y CARLOS ÁÑEZ
Sadot, es considerado por sus alumnos como un director que le brinda al actor libertad para crear, dentro de la rigurosidad y respeto que aquel debe mantener hacia el trabajo y creación que propone, por lo que señalan quienes se han formado con él, que se trata de la Técnica Sadotiana”, en un espacio, que recibe según su fundador, a todo aquel que llega con la finalidad de aprender a hacer teatro y no de sufrirlo.

Hoy día, Diego Sadot continúa al frente de la agrupación “Fantoches” en su invalorable labor de crear un teatro con identidad nacional y compromiso social, en compañía de quienes asiéndose del conocimiento que una vez les fue dado, son “¡multiplicadores de sueños…, hacedores de realidades!”.   

Fantoches estuvo en nuestro programa “Con las  Tablas en la Cabeza”.

DIEGO SADOT

DIEGO SADOT, RUBÉN GIL Y NAHIR BORGES
 
DIEGO SADOT, RUBÉN GIL Y CARLOS ÁÑEZ

DIEGO SADOT Y RUBÉN GIL


                                               

                                             


 
DIEGO SADOT

VITO LONARDO


DIEGO SADOT Y RUBÉN GIL
"Con las Tablas en la Cabeza" se transmite a través de RNV-ACTIVA 103.9 FM. sábados de 11:00 de la mañana a 12:00 del mediodía


NAHIR BORGES
Especialista en

Gerencia de los
Procesos Educativos